No es racismo si de verdad te persiguen

Aquí no se ve, pero entre estos dos niños hay una de mierda…
Mi artículo favorito en lo que va de semana, que es decir mucho aunque sea lunes, es este análisis de la ciencia ficción seria versus el nuevo cine de deficiencia-ficción. Y todo ello, apostaría mi bazo, provocado por el casting de Will Smith como Neville en Soy Leyenda. La nueva, ya saben.
Citando al sabio muchacho…
The ‘80s remained stuck in Star Wars afterburner mode, doing very little to advance the cause of serious science fiction. Even Star Trek, the venerable series that helped save the genre from itself back in the Peace Decade was starting to play by the ILM rules. Only Python provocateur Terry Gilliam decided to bend the high concept action adventure rules. While many see his seminal Brazil as nothing more than 1984 processed through a mind mired in Lewis Carroll and Mad Magazine, it’s notion of social commentary as cutting edge satire definitely shook up the sci-fi formula. By the time of Dark City and The Matrix, the gist of what Gilliam wrought was up on the screen for all to see. Indeed, both of these fantastic films dabble in perception, in ‘waking up’ to one’s surroundings and seeing the treasures—and the threats—for what they really are. Smart, sentient and more than a little self-indulgent, both efforts prepared audiences for an onslaught of considered creativity. It never arrived, sadly.
Todo ello con razonable criterio porque aunque no tenemos argumentos empíricos que demuestren que el hedor proviene, efectivamente, de algo podrido, lo de meter al puto negro en esta obra inmortal viene siendo el equivalente a tirarse un pedo en MI jepeto de potencial espectador a la par que implacable usuario de redes P2P.
Y dirán: ¿y qué importa? Se van a forrar de todos modos. Por supuesto y siempre. Pero todo es cíclico.
Porque aunque es duro sobrevivir con el actual estado de las adaptaciones, llegará un momento en que los gráficos digitales aburrirán tanto que se volverá a poner de moda el cine de verdad, y se dará la circunstancia de que la cola de la filmoteca estará poblada de la Desi, 19, que se va con su Charli a ver una de Tarkovski todo guapa k me lo han dicho en l polígano.
Y eso, amigos míos, sí que va a ser duro.
Disfruten lo que les queda como élite intelectual mientras al contemplar la imagen la sensación de que algo bello acaba de morir se hace más y más intensa.

4.000 muertos y contando
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